de vos viajo hacia esta hora
en la que nada respira
sólo tu figura
resucita la sombra
dentro así
insondable dentro
dentro innumerable
ensimismado dentro
dentro tanto
como un ahogo
dónde los días
que paseados
esos que te vieron
como a sorbos
irte
un sueño rojo intenso
su esperanza íntima
rota a sombras
en irracional movimiento
se apaga como una sed
para no mentir
es que me voy
desaparezco entre
graznidos que caen
y lastiman
no empezar por los labios
sino por la fragilidad
tu andar crispado
sobre la espera
el ansia rebalsando
entonces vos
lejana imagen
a través de un espejo
mirándome
entonces yo
tan expuesto
tan callado
casi seco
detrás de sí
sobre sí
a pesar de sí
insisto
y volver otra vez
verme subir la mañana
abordar el mediodía
donde el almuerzo leve
entonces la tarde
caída en su brillo
que de pronto noche
para volver a empezarme
para volver otra vez
en absurda melodía
expuestos al descuido
primitivos
lentísimos
y el dolor que vendrá
gemidos
viento derramado
respirar a tu sombra
espesa claridad
del insomnio
cambio todo el brillo
por un espacio de aire negro
donde aprehender tu voz
donde saber que respiro
no sólo el desastre
no hay segundas partes
el error es este nunca
que persiste
tan sólo si movimiento
si luz
aunque torpe
acaso vida
ruidosa quietud
tendida en lo callado
desaparece
de mí así
sobre precipitadas figuras
estos fragmentos
esta inquietud
que motiva la voz
donde el eco
de la poesía
me sostiene
y esconde
la palabra
su estruendo
del brillo del fuego
la locura
esta belleza
que sospechamos
a pesar de todo
despacio despiertos
tus ojos vuelven de lo solo
vuelven de lo inmenso
de lo encima
como gritos
abren la noche
lejos como vos dónde
como el olvido qué
lentísimo
apenas esta luz
este silencio que reverbera
quién sabrá por mí
todas las preguntas
voces sin eco sin sombra
apenas otra incomodidad
voces ciegas
que raíces
casi palabras
casi destino
de una catástrofe
en un poema roto
deshabitado
todo
vuelve
al centro del
silencio
donde la voz
es blasfemia
quién quizá
en la sombra blanda
quién aún
en el lleno vacío
inminente
sobre la fragilidad
de lo oscuro
como golpe de luz
inquietás
la suavidad del aire
huérfano
sobre la máscara del día
un breve vacío
se convierte en miedo
aun si despierto
el sueño domina este rato
donde de mí
cadenciosos sangran
ecos del día
este sobrevivir
este no saber
dónde me termino
apenas movimiento
ansias
que de pronto hermetismo
misterio llenándome
o no
un silencio blanco
terrible
mis manos
su espera de otoño puro
reinventándote
todo es fuego mientras
todo incertidumbre
desde lo que ya no soy
que de a ratos tristeza
en agudo viaje la noche
inescrutable
saltar o quedar inerte
esperando el dolor
donde mi cuerpo
no alcanza
pero de esto
que cantamos
como un fuego
acaso apenas quede
una mueca
la ambigua sonrisa
donde nos reunimos
las manos
mientras
la desnudez de tu boca
mi cuerpo
entonces
quién
entre destrozos
hallará la música
los gestos vencidos
de esta nada
balbuceos
giros de la noche
un retrato infantil
sobre las sábanas aún
un deseo muerto
sobre la boca del día
él se ritma
juegacómo
juegadónde
juegaqué
sale del orden
se poesía
esos huesos que brillando
que cayendo sobre
resecos
como hojas dolidas
uno a una
un relámpago
vehemencia de mirarte
de llamarte entre distracciones
formas oblicuas
destiempos